Más que un hotel, un acto de amor por la vida.
Esta visión tiene raíces profundas: la ética del cuidado, el respeto por la naturaleza y el saber tradicional que heredamos de nuestros abuelos y abuelas. Ellos nos enseñaron a cuidar antes que explotar, a devolverle a la tierra todo lo que nos da. A ese legado le sumamos hoy tecnologías limpias, prácticas modernas de sostenibilidad y un enfoque regenerativo que busca no solo reducir el impacto, sino sanar y proteger los ecosistemas que nos sostienen.
Este compromiso nos ha llevado a integrar criterios ambientales y sociales en cada decisión que tomamos. No es un esfuerzo aislado: es parte del alma del hotel, de su operación diaria, de su propuesta de valor y de la experiencia que ofrecemos a cada huésped.
Fruto de este camino, recibimos con orgullo el Sello Verde de la CARDER, un reconocimiento que celebra nuestro trabajo por un turismo más consciente, responsable y lleno de propósito.
Conservación de un bosque nativo vivo.
Hace 33 años, sembramos algo más que árboles: sembramos vida. Hoy, ese bosque nativo es hogar de más de 78 especies de aves, 18 especies de fauna andina y cientos de árboles que alimentan, protegen y equilibran el ecosistema. Este pulmón verde es parte esencial del hotel: lo cuidamos, lo compartimos con nuestros visitantes a través de caminatas y experiencias conscientes, y lo preservamos como un legado natural para las generaciones futuras.
No somos un hotel en medio del bosque. Somos un bosque que decidió abrir sus puertas.
Energía limpia y gestión hídrica responsable.
Hemos instalado paneles solares y calentadores solares que reducen nuestra huella de carbono y hacen posible una operación más limpia.
En cuanto al agua, practicamos una gestión hídrica eficiente: recolectamos y tratamos aguas lluvias para su reutilización, tratamos las aguas de piscinas y jacuzzis para darles un segundo uso y promovemos el consumo responsable entre todo nuestro equipo y nuestros huéspedes.
La sostenibilidad no es invisible: aquí se siente en cada ducha, en cada rayo de sol, en cada gota cuidada.
Agricultura orgánica y producción limpia de alimentos
Nuestra alimentación también es una expresión de cuidado. Contamos con huertas orgánicas propias, libres de agroquímicos, que garantizan ingredientes frescos, limpios y llenos de vida para cada plato que servimos.
Además, hemos creado una biofábrica donde producimos nuestros propios abonos e insumos naturales, cerrando un ciclo virtuoso de producción responsable y soberanía alimentaria.
Cosechamos con respeto, cocinamos con conciencia, alimentamos con amor.
Compromiso social y desarrollo local
El 90% del equipo de nuestro spa y el 65% del personal del hotel son personas de la región. Creemos en el talento local, en el arraigo cultural y en generar oportunidades para quienes nos rodean.
Apoyamos a campesinos y artesanos que practican una agricultura limpia y un comercio justo. Promovemos el turismo comunitario, ofreciendo experiencias que conectan a nuestros huéspedes con las riquezas humanas y naturales del territorio.
Además, trabajamos activamente en la reducción del plástico de un solo uso, con puntos de agua purificada, incentivos al uso de botellas reutilizables y la eliminación de bebidas embotelladas.
No solo trabajamos en la región. Trabajamos con la región.
